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El erre GTD
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« Respuesta #4 en: Enero 16, 2026, 09:57:47 » |
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No hombre. El remolque ni siquiera lo llevaba, pero la bola ha evitado muchísimo daño, ya que el vehículo contrario tenía el motor destrozado.
Mejor lo cuento con todo detalle. Es largo y desagradable (aviso). Ahí va:
Yo iba circulando feliz con mi querido vehículo en dirección a mi casa, que venía de recoger un paquete, y de paso comprar comida en un Mercadona (un día cotidiano como cualquiera). Como yo vivo en las afueras de mi ciudad hay que ir por una carretera local, de esas estrechas que no tienen arcenes. En esa zona hay carril bici paralelo a dicha carretera a ambos lados. De repente, una señora que iba circulando por el carril bici paralelo a mi mismo sentido se cruzó de forma repentina y sin mirar por un paso de peatones-bicis. Eso me obligó a frenar bruscamente hasta pararme, el típico frenazo que pone a prueba el rendimiento de los frenos. Y una fracción de segundo después, justo cuando la señora pasó quedando fuera de mi trayectoria sentí como una fuerte explosión por la cual salí disparado hacia adelante. Con el mismo impulso la guantera se abrió cayendo los papeles y objetos que había en ella. La radio se salió de su sitio, y la bandejilla de arriba que tiene una tapa se abrió también y lo que había dentro llegó al suelo de los asientos de atrás. Me cargué mi asiento con el cuerpo quedando doblado hacia atrás. Enseguida me di cuenta de que había sufrido una colisión por alcance. Fue horrible, pero mi pesadilla no ha hecho más que empezar. MALDITA SEA LA HORA A LA QUE DECIDÍ BAJARME, DEBÍ HABERME IDO DE ALLÍ.
Tras el impacto, cuando me bajé vi que una tía se bajaba del vehículo contrario con la nariz sangrando, creo que incluso la tenía rota. Yo cuando lo vi me asusté y le pregunté si se encontraba bien, que si necesitaba una ambulancia. La tía sin responder a mi pregunta comienza a gritarme, a insultarme, que "por qué frenas de esa manera, que eres tonto". En ese momento asumí que no cabía parte amistoso. Yo le respondí ""Tienes razón. Yo no freno, me como la bicicleta que se ha cruzado y así tú ya no me das. Me parece genial."". La tía seguía alterada con los insultos y con los lloriqueos. Así que visto lo visto cogí mi móvil y llamé al 112 para que viniera la Guardia Civil, ya que esa persona estaba claro que no iba a colaborar. Mientras yo hacia la llamada la tía sacó su móvil, se alejó a unos cincuenta metros e hizo una llamada. Cosa que me extrañó porque al 112 ya estaba llamando yo. ((AHÍ ES CUANDO TENÍA QUE HABERME IDO Y QUE LE HUBIESEN DADO POR CULO A ÉSTO, pero qué iba a saber yo)).
Al final de mi llamada el operador del 112 dice que ya ha dado aviso para que se presente la Guardia Civil y que llegarán lo más breve posible. Es ahí donde termino mi llamada. Dos minutos después la tía termina la suya y parecía que se le había pasado el altere y el lloriqueo. Así que le vuelvo a preguntar que si necesita que avise a una ambulancia, cuál fue su respuesta que me dijo "vete a ch****la", y ya no le volví a hablar más. Unos 8 minutos más tarde aparece un vehículo tipo ranchera y estaciona en el lugar. Se baja de él un tipo grande y con muy malas pintas acompañado con otra tía de las mismas características que la que me ha colisionado atrás (la típica que se folla todo lo que se mueve). Impresionados al ver a la otra con la nariz rota sangrando se acercan a ella y le preguntan qué le ha pasado, y la muy hija de puta va y les dice que yo le he pegado. En ese momento el tipo se avanza hacia mí, me da un empujón que me tira al suelo y comienza a patearme él junto con las dos tías (entre los tres). Dos transeúntes que pasaron lograron calmar la situación, pero la cosa no acaba aquí. La policía llegó y a pesar de lo contusionado que yo estaba y la de chichones que tenía en la cabeza pude dar mi versión de los hechos incluyendo que yo no he golpeado a nadie en la nariz y que acabo de recibir una agresión por ninguna razón.
Mientras la policía tomaba nota y elaboraba el atestado, al rato aparece otro vehículo que se para en el lugar. Se baja un individuo de gran corpulencia, se vino corriendo hacia mí como un toro, embistió a dos policías que los tiró al suelo y me dió un fuerte golpe en la cabeza que caí al suelo y comenzó a golpearme por todos lados. Sí no llega a ser por la policía que lo redujo y lo detuvo ése me mata.
Resultado entre una agresión y otra; dos costillas rotas, la cabeza llena de chichones, múltiples hematomas, y diversos golpes que aún noto sus efectos. Uno de los golpes me dió en la mejilla no sé de qué forma que cuando abro la boca para comer siento un dolor punzante en la articulación de la derecha de la mandíbula (aún sigo con la molestia). Otro golpe me dió en el antebrazo derecho pero al principio sentía una inflamación localizada, y ahora noto que cada día que pasa dicho antebrazo se está amoratando entero como si tuviese una hemorragia en algún vaso profundo. Eso me está empezando a preocupar porque no parece que mejore. Sí de aquí al lunes no veo mejoría voy a urgencias otra vez porque eso puede ser un coágulo que se está desarrollando lo cual sería algo serio. Al final, cuando la policía terminó con lo suyo tuvieron la precaución de dejarme a mí primero que me fuera y no dejar a nadie más que se vaya hasta pasado unos minutos que yo me aleje.
Ya la parte de la denuncia por agresión y lo de ir a Urgencias no lo cuento porque me imagino que ya sabrán cómo va la cosa ante una situación así.
Conclusión: Me han destrozado el coche por toda la cara y encima me han agredido físicamente.
¿Qué he aprendido con ésto? A mí siempre me han educado desde pequeño que hay que atender y asegurarse de que la gente está bien ante un accidente. Pues desgraciadamente ESO YA SE HA TERMINADO. La próxima vez que me den un golpe o un refregón en el coche me voy y no me bajo. Voy a la primera comisaría o al primer cuartel de la Guardia Civil que vea y le cuento lo que me acaba de pasar.
Disculpen por el gran tocho. Pero ésto es digno de contarlo con todo detalle, ya que a cualquiera le puede pasar.
Saludos.
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